jueves, 1 de marzo de 2012

Poveglia, la isla de los horrores

La isla italiana de Poveglia está situada entre Venecia y Lido. Ningún barco se acerca a la isla hoy en día. No se permiten las visitas, tan solo pueden ir los propietarios de los viñedos que crecen allí. Los pescadores no se acercan a sus costas porque temen rescatar cadáveres humanos con sus redes, y aquellos que se han atrevido a ir, cuentan que los sucesos extraños, los gritos y el terrible ambiente de maldad de la isla les han disuadido en su intento de inspeccionar la zona...

Y es que la historia de esta isla es de lo más macabro...


Desde la época romana fue utilizada para aislar a víctimas de enfermedades contagiosas. Pero es en el siglo XIV cuando esta función de "aislamiento" se vuelve más importante.

Durante estos momentos, Europa era víctima de una plaga de peste bubónica. Venecia se convirtió en un foco de la enfermedad: la humedad, las aguas sucias y las visitas de mercaderes que transmitían la enfermedad hizo que cientos de habitantes fuesen afectados por la peste. Los cadáveres comenzaron a apilarse en las calles, haciendo el ambiente más insalubre. Por eso, las autoridades deciden que los cuerpos sean trasladados a Poveglia.


Una vez allí, eran incinerados en fosas comunes. Pero la enfermedad no remitió: la población veneciana siguió reduciéndose. Por eso se decide que los contagiados, y todos aquellos que sufriesen algún síntoma, también debían ser desterrados a la isla. Ancianos, hombres, mujeres, niños... eran llevados a Poveglia y arrojados vivos a las hogueras. En total, unos 160.000.

Los restos humanos siguen en las isla, y es habitual que el oleaje los arrastre a las costas cercanas. Además, las cenizas de los cadáveres carbonizados ha cubierto la isla con una gruesa capa.

Fosas de cadáveres de Poveglia

Cientos de años después, en 1922, deciden construir un psiquiátrico. Los enfermos internados en el centro fueron los primeros en afirmar que habían visto espíritus en proceso de descomposición vagando por la isla que hacían repicar las campanas a medianoche. Obviamente, debido a su salud mental, nadie les tomó en serio.

El director del hospital comenzó a experimentar con los pacientes nuevos métodos de curación: lobotomías, trepanaciones, torturas... Con los años, confesó que estaba siendo acosado por los fantasmas, y, asustado, decidió acabar con su vida tirándose desde la torre del hospital. 



Pero no falleció en el acto... Su cuerpo quedó tirado en el suelo, y todos los que se encontraban cerca contaron que una nube de humo apareció de repente y se introdujo en su cuerpo hasta que murió asfixiado.

El hospital cerró, y la isla fue abandonada hasta que una familia trató de comprarla. No llegaron a permanecer ni una noche allí, ya que algo (que no han querido contar) le sucedió a su hija, que tuvo que ser atendida en el hospital con un desgarro en la cara que precisó 14 puntos.


Hospital psiquiátrico abandonado


1 comentario:

  1. No sabía de esta isla, me enteré de la historia viendo el otro día un capítulo de Buscadores de fantasmas y la verdad que acojona todo lo que tiene detrás esta pequeña isla. Impresionante.

    ResponderEliminar

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...