domingo, 25 de marzo de 2012

Viajeros en el tiempo (I)



Se dice que Nostradamus fue visitado por un crononauta, o viajero en el tiempo, que le desveló los hechos del futuro que plasmó en sus Profecías.  ¿Creéis que son posibles los viajes en el tiempo o son simples leyendas urbanas? La verdad es que hay muchísimos casos documentados de este fenómeno. 

Aquí os van algunos de los más conocidos: 



Rudolf Fenz es una de las pocas personas que han podido viajar en el tiempo. Era junio de 1950, una noche calurosa, y la gente paseaba por la 5ª Avenida de Nueva York. De repente, pudieron ver cómo un hombre extraño vagaba desconcertado entre los coches hasta que es atropellado por un coche. La policía declaró que se trataba de un hombre de unos 30 años, cuya única "rareza" era su atuendo: levita negra, sombrero, pantalón estrecho y zapatos con hebilla, como del siglo XIX. Se podría pensar que simplemente se trataba de un excéntrico, o tal vez de un disfraz. 


Su cuerpo se traslada al depósito de cadáveres. Al registrar sus bolsillos encontraron un puñado de monedas y billetes que se encontraban fuera de circulación, que estaban en perfecto estado. Junto al dinero, había tarjetas de visita y una carta, cuyo matasellos estaba fechado en 1876, dirigida a Rudolf Fenz. Dentro del sobre, unos recibos que hacían referencia a una suma entregada en concepto de manutención de un carruaje y caballos.

Hubert Rihn, agente de la Oficina de Desaparecidos de Nueva York, inició una investigación para encontrar a los familiares de la victima. Comenzó por los emigrantes de origen austriaco, alemán y centro europeo llegados a Estados Unidos tras la 2ª Guerra Mundial que tuviesen el apellido Fenz. Pero los resultados fueron negativos. Nadie con ese nombre vivía en la dirección indicada en el sobre, ni aparecía en la guía telefónica, ni en los registros de seguros médicos. Finalmente encontró un número de teléfono en un listín de telefónico de 1939 en el que figuraba un tal Rudolf Fenz Junior, el hijo del mismo hombre que fue atropellado. Pero Fenz Jr había muerto tiempo atrás, a los 70 años. Su viuda declaró que su suegro había salido a dar un paseo por el campo en 1876 y había desaparecido.

Los datos comenzaron a cuadrar: en la lista de personas desaparecidas del estado de Nueva York de 1876 encontraron una denuncia de desaparición de Rudolf Fenz. Pero lo raro no acaba aquí: Rihn descubrió una fotografía del hombre desaparecido en el siglo XIX, que coincidía con el que había muerto en 1950. Es decir, este hombre había aparecido 74 años después, sin haber envejecido, en pleno centro de Nueva York. Este es uno de los pocos casos en los que se puede probar que una persona ha viajado en el espacio-tiempo, a pesar de la gran cantidad de enigmas que se nos plantean.


Otro caso de viajes en el tiempo, en este caso del futuro, es el de Andrew Carlssin, un hombre de 44 años que tuvo una increíble éxito en la Bolsa en 2002. La Comisión de Seguridad del Intercambio de Valores declaró que Carlssin, con una inversión inicial de 800 dólares consiguió en dos semanas 350 millones, a través de 126 operaciones de alto riesgo cuyos resultados solo podían ser explicados a través de información privilegiada.


Al interrogarle, declaró que había viajado al pasado desde el 2256, y que conocía de antemano los movimientos del mercado de valores. Afirmaba que en nuestra época se había producido una de las mayores crisis bursátiles de la historia, y reveló datos como la localización de Osama Bin Laden y la existencia de una cura para el SIDA en el futuro.


Su "máquina del tiempo" ha permanecido escondida, pues teme que caiga en las manos equivocadas. 

Lo más curioso es que hasta el año 2002, no hay ningún dato de la existencia de Andrew Carlssin.

1 comentario:

  1. Los pioneros en hacer las cosas más guays del mundo como viajar en el tiempo o contactar con aliens siempre son palurdos de pueblo XD.

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