sábado, 28 de enero de 2012

La maldición de los cuadros de Bruno Amadio

El arte puede llegar a ser algo maravilloso, entretenido, y estupendo para enriquecer y llenar a una persona, pero también puede convertirse en un auténtico dolor de cabeza, como ocurrió con nuestro siguiente protagonista.



Bruno Amadio era un  pintor italiano, que en su juventud perteneció a movimientos mussonilistas, y posteriormente soldado en la 2ª Guerra Mundial, y que tras la guerra, se afincó en Sevilla.

En su experiencia como soldado, pudo empaparse del sufrimiento de muchos niños en pequeñas villas, y tales imágenes marcarían la sensibilidad de nuestro protagonista.

Una vez en España, decidió dedicarse a la pintura, pero al parecer sus obras tenían muy poco éxito y apenas se vendían.Se dice que, frustrado por su fracaso, decidió hacer un pacto con el Diablo para obtener éxito.


Confiado en que el Diablo cumpliría su parte, decidió retomar la pintura, y creó la serie de Los niños llorones.

Podemos ver unos cuadros en que aparecen unos niños llorando, de carácter muy tétrico.
El pacto con el Demonio comienza a dar resultado, y sus cuadros se agotan de una forma espectacular.
Esta extraña historia está cargada de dramatismo:

Nuestro pintor italiano, posteriormente, desaparece en escena, y a partir de ahí, se desencadenan lo sucesos extraños..el Diablo quiere su parte del trato.

Uno de los niños que sirvió como modelo murió en un extraño incendio que se produjo en el orfanato donde vivía.

Desde entonces, se ha dicho que el espíritu del niño quedó metido en su retrato. Se trata del cuadro mas vendido de Bruno en todo el mundo.
En los años 50, fueron numerosos los casos de casas incendiadas que tenían una copia de dicho cuadro, quedando tan solo intacto el cuadro.

Nadie a conseguido dar una explicación al fenómeno..solo se ha bautizado como la maldición del niño llorón.



Bruno Amadio, el extraño pintor...


Bruno Amadio tras pintar cuadros de diferente tipo, decide en plena guerra crear una colección de pinturas llamada los niños llorones, colección que se cree que consta de 27 pinturas. Es de resaltar el hecho de que Bruno se cambia de nombre artístico cuando realiza la primera de estas pinturas y comienza a firmar sus obras como Giovanni Bragolin. La primera obra del pintor retrata a un niño de un orfanato, el cual se desconoce el nombre y la ciudad donde estaba residía; este es el primer cuadro de los niños llorones el que supuestamente inaugura las maldiciones en esta serie de pinturas.

Sus cuadros tuvieron mucha repercusión en Chile, donde la gente los compraba en masa, sin embargo a partir de los años ochenta, comienza a florar el mito de la maldición y la empresa que reproducía las copias se ve obligada con el paso de los años a tener que dejar de fabricar las réplicas ya que nadie quería poseer un cuadro del niño llorón.

La leyenda de los cuadros malditos

Quizá la parte más popular de la leyenda es la que dice que aquellos inmuebles donde se hayen alguno de estos cuadros saldrán ardiendo dejando intacto a las llamas las obras de Bragolin, y que los habitantes de las casas donde estén sufrirán mala suerte y un sin fin de desgracias, además de embrujarse la casa y comenzar a manifestarse fenómenos paranormales de toda índole.

Posibles claves ocultas del pintor

A partir de aquí, han sido muchos los que han tratado de buscar una explicación quizá retorcida, quizá no, sobre lo que quería decir realmente Bruno Amadio con su obra, o bien, demostrar que efectivamente el Diablo tuvo algo que ver.

Bruno Amadio Pintó 27 cuadros de niños llorones: en la primera obra decide cambiar de nombre y se pone el artístico de Giovanni Brangolin, dejando plasmada esa primera firma artística en el primer cuadro de los niños llorones.

Si alfabetizamos el numero 27 (A=1 B=2 C=3, etc.) obtenemos las letras B. G. (¿Bragolin Giovanni?) posiblemente el nombre artísitico del autor invertido, lo cual nos puede llevar a pensar que quizá se trate de una clave oculta, ya que el 27 es también un número mágico. Además si invertimos el cuadro, igual que lo está el nombre del artísta en el número 27 (B.G.) podemos observar como un pez se está comiendo al niño.

El símbolo del pez, es el símbolo del cristianismo, ¿quizá Bragolin quería decirnos algo expresando artísticamente esto? o ¿es que al pactar supuestamente con el Diablo tuvo que dejar reflejado al cristianismo como algo maligno?

Como se conoció el fenómeno

La denominación de cuadros malditos fue realizada en la noticia dada en la década de los 80, por el periódico británico sensacionalista, The Sun, según el cual, existía una gran cantidad de testimonios hechos por los bomberos aseguraban que en la mayoría de las casas a las que acudían por haberse provocado un incendio contaban con uno de estos cuadros, que por causas que desconocían siempre quedaban intactos.



La noticia causó un gran impacto mediático, dado que eran muchos los hogares que lucían alguna de de estas representaciones. Incluso hubo testimonios de fenómenos extraños y sucesos inexplicables en torno a quienes los poseían.



Había testigos que narraban como se sentían apresados ante la triste mirada del niño, sintiéndose incapaces de apartar la mirada. Otros aseguraban que desde que eran poseedores de ellos, misteriosamente desaparecían objetos que no volvían a ser encontrados.



Además, más investigaciones sobre el tema ponen de manifiesto que las pinturas que hizo Amadio de estos niños, tienen escondido entre sus pinceladas a un demonio que devora al niño, (tal vez por eso lloraban). Se cuenta que si se gira el cuadro 90º se puede ver en algunos de ellos.


Curiosa historia y más aún por el hecho de que muy poco se sabe sobre el qué fue de Bruno Amadio. Es tal vez por éste hecho que nos lleva a dudar de si ésta historia es un mito, leyenda o… hay algo de verdad...

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...