lunes, 13 de febrero de 2012

Jure Grando, el primer vampiro europeo

Jure Grando es conocido como el primer vampiro europeo. Sus orígenes se remontan al siglo XVII, dos siglos antes de que Bram Stoker escribiese Drácula. Durante los 16 años posteriores a su muerte sus correrías nocturnas pasaron de ser meras tradiciones orales a ser leyendas escritas. En concreto, su historia nos llegó gracias a la obra de Johann Weichard Valvasor,  Die Ehre deß  Herzogthums Crain.



Procedente de un pueblo llamado Kringa, Croacia, este campesino muere en 1656 por causas desconocidas. Es enterrado en el cementerio del pueblo, pero al poco tiempo Jure Grando comienza a levantarse por las noches para abusar sexualmente de su propia viuda. Esta describió cómo el cadáver de su emarido se le aparecía sonriente y jadeante, haciendo un gran esfuerzo por respirar, y la sumía en un profundo sueño para abusar de ella y beber su sangre. Como era de esperar, nadie la creyó. Hasta que el párroco del pueblo, que había oficiado el funeral de Grando, se presenta en casa de la viuda una noche junto con otros aldeanos para demostrar que las apariciones eran fruto de la imaginación de la mujer. Al entrar en la vivienda, se encontraron a Grando sentado en el sillón.

Según la tradición local, los strigon o vadevec (hechiceros) bebían sangre humana, sobre todo de niños. Al morir, se convertían en vampiros que salían de sus tumbas por las noches y deambulaban por las calles.

Iglesia de Kringa

Los rumores se extendieron por Kringa, los aldeanos relataban que una figura misteriosa y oscura se paseaba por el pueblo durante la noche. Los aldeanos se dirigieron al cementerio con antorchas y crucifijos, y al abrir la tumba se encontraron el cuerpo de Grando en perfecto estado, sin síntomas de descomposición. Se cuenta que después de eso, Grando mató a un miembro de cada familia de los aldeanos que habían abierto su ataúd. Posteriormente, el párroco, acompañado de nueve vecinos, asaltó al vampiro con un crucifijo con el objetivo de tranquilizar a los aldeanos, pero, a pesar de conseguir que cayesen lágrimas de los ojos del vampiro, ni eso, ni las estacas de madera que le clavaron en el pecho, consiguieron acabar con él.

Fue otro campesino, Stipan Milasic, el que acabó con él decapitándole. Cuentan que salió tanta sangre de  su cuello que cubrió a todos los presentes y llenó la tumba. Los aldeanos encubrieron la tumba, ocultándola para que nadie más pudiese molestar a Jure Grando y provocar su vuelta.

En la actualidad, el pueblo de Kringa vive del turismo que origina esta historia. Tienen cafeterías ambientadas, jornadas literarias sobre vampiros, productos típicos...

En el Café Jure Grando se sirven cócteles como "Sangre de vampiro", "Beso de vampiro" y "Orgasmo de vampiro"; en el Restaurante Danijela se sirven embutidos de sangre y "Venganza de vampiro", un helado de ajo. 

Vino Jure Grando

Café Jure Grando



También hay un Museo de Jure Grando que exhibe objetos de la tradición popular.


Recetario anti-vampiros expuesto en el Museo Jure Grando


1 comentario:

  1. Ya había oído hablar de este tío XD. ¿Os suena la bestia de Gevaudan? Es también una historia chula.

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