miércoles, 21 de marzo de 2012

La mansión Lalaurie, la casa de los horrores

En Nueva Orleans se encuentra el mayor número de casa encantadas de Estados Unidos, además de la presencia del vudú, que ha marcado desde el siglo XIX a esta ciudad. Entre estas casa se encuentra la mansión Lalaurie.



Su propietaria, Delphine Lalaurie, llevó a cabo toda clase de torturas y vejaciones a sus esclavos durante años, hasta que un incendio hizo que fuese descubierta. Cientos de botes con órganos humanos, uñas arrancadas... Al menos 70 personas fueron víctimas de su crueldad.



Delphine Macarty nació en 1775, en una familia de clase alta de Nueva Orleans. Se casó con Don Ramón de López y Angulo, que murió misteriosamente a los 4 años de matrimonio. En 1808 se casa de nuevo con el traficante de esclavos Jean Blanque, y de nuevo enviuda misteriosamente en 1816. Tras esto, Delphine y sus dos hijos, François y Camille, quedan en la bancarrota.

Su madre y su hermano murieron en Haití en una revuelta de esclavos, lo que originó su racismo.

Madame Lalaurie

En 1825 se casa con el doctor Leonard Louis Lalaurie, dentista de la ciudad de Nueva Orleans. En 1832 se mudan al 1140 de Rue Royale, una casa de tres pisos que hacía esquina en el French Quartier. Ella era una de las mujeres mas influyentes de la ciudad, conocida por sus fiestas, donde intentaba complacer a los invitados y cuidaba todos los detalles.


Pero debajo de esta fachada, se encontraba una mujer sanguinaria que gritaba y golpeaba a sus sirvientes. Docenas de esclavos atendían la mansión, y era frecuente que les reemplazase sin explicación a menudo. Los vecinos, en las fiestas, se extrañaban ver siempre caras nuevas. Hasta que un día, uno de los vecinos escuchó un grito y vio como Madame Lalaurie perseguía a latigazos a una niña, que subió a la azotea y saltó al vacío. El cuerpo de la niña fue enterrado en el jardín, y los vecinos denunciaron a los Lalaurie. Su marido decició abandonarla, y fue multada con 500 dólares y obligada a vender a sus esclavos., que fueron comprados por un miembro de su familia y devueltos a Delphine.

Pero habiendo estada casada con un traficante de esclavos, Madame Lalaurie sabía muy bien como traficar a escondidas... 

El 11 de abril de 1834 se produjo un gran incendio en la cocina de los Lalaurie. Una de las cocineras, a las que mantenía encadenada por el cuello a una chimenea, había prendido fuego a la habitación. Los vecinos corrieron a ayudar a la familia a sacar sus pertenencias y, al preguntar por los criados, Madame Lalaurie respondió "Están a salvo en otro lugar".

Los bomberos trataron de controlar el incendio, y una vez que todo volvió a la normalidad, investigaron la casa en busca de restos del fuego. Al llegar a la buhardilla, encontraron una puerta cerrada a cal y canto con una llave que Delphine no quiso entregar, así que la tiraron abajo. Allí se encontraba la habitación de los horrores.

Escalera de acceso al ático

Criados atados con grilletes, otros metidos en jaulas diminutas, operaciones aberrantes... Algunos hombres estaban untados con miel y completamente cubiertos de hormigas, otros estaban atados a mesas de cirujano, donde se les habían practicado operaciones como cambios de sexo... 

Ojos y bocas cosidos, uñas arrancadas órganos sexuales amputados, testículos perforados...

Una jóven con sus intestinos enrollados alrededor de sus muñecas, un niño con la piel de la cara separada y lleno de bichos... Una anciana con un hierro clavado de tobillo a tobillo para que no pudiese andar...Una chica con los brazos cosidos donde deberían haber estado sus piernas... Varios "hombres cangrejos", con las extremidades inferiores amputadas...

Entre las prácticas favoritas de Madame Lalaurie se encontraba hacer agujeros en el cráneo de los esclavos aún vivos, introducir un palo y agitarlo...O llenarles la boca de insectos o excrementos antes de cosersela...Desollaba a las mujeres para "vestirse de oruga"...

Una lista interminable de maltratos, cada uno más cruel que el anterior. Madame Lalaurie mantenía vivos a los esclavos, alimentándolos los suficiente para que no murieses.


La familia Lalaurie desapareció, posiblemente para establecerse en algún rincón del estado de Louisiana.

La casa permaneció abandonada durante 3 años, y eventualmente usada por vagabundos, que poco a poco dejaban de utilizarla porque según ellos se oían voces y gritos de los esclavos durante la noche.

Fue usada como conservatorio de música y colegio de niñas, pero también tuvieron que cerrar. 

José Edouard Vigne compra la mansión y, en 1892, aparece misteriosamente muerto en el ático.

En 1920, con la casa reformada, los testigos siguen oyendo música, voces y gritos, sonidos de látigo y risas, susurros mientras duermen, llantos... Luces y grifos que se abren y cierran solos, mascotas que huyen, apariciones de esclavos torturados... Se dice incluso que se ha llegado a ver el espectro de una dama, presuntamente Lalaurie, deambulando por los pasillos.


Todos los propietarios que compraron el inmueble lo abandonaron alegando fenómenos extraños. Y todos los negocios que se han abierto en el edificio han tenido que cerrar. Primero, un bar, que cerró por los fenómenos paranormales. Después, una tienda de muebles en la que un día aparecieron varios muebles destrozados y sin señales de que nadie hubiese forzado la puerta de entrada.

En 1979 se construyeron unos apartamentos en la antigua mansión, en los que se han podido tomar fotos que demuestran que esta casa está embrujada. Además, por 15 dólares, se puede hacer un tour por el edificio donde vivió Madame Lalaurie, la carnicera de Nueva Orleans, actualmente propiedad de Nicolas Cage.

1 comentario:

  1. Otro caso de impunidad gracias al poder económico... es vergonzoso tratar de hacer creer q simplemente "desaparecieron" los responsables de tales atrocidades... sin q ninguna autoridad los haya encerrado de x vida debido a sus crímenes... pero claro... las víctimas eran simples esclavos...la victimaria una mujer perteneciente a la "ALTA SUCIEDAD"... (Chino javi)

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