sábado, 10 de marzo de 2012

Andrei Chikatilo, el carnicero de Rostov


Confesó que entre 1978 y 1990 mató a 53 personas, niños y adolescentes que conocía en estaciones de tren o paradas de autobús, fingiendo ayudarles con la laberíntica red de transportres. Andrei Chikatilo, más conocido como el carnicero de Rostov, ha sido el único asesino en serie de la Unión Soviética.

Llevaba una doble vida como marido, padre y maestro que complementaba con terribles asesinatos y crímenes sexuales.



 En 1936 nace en Ucrania, en un pequeño pueblo llamado Yablochnoye. Eran tiempos de hambruna, millones de personas morían y sus cadáveres se apilaban en las calles, e incluso se llegó a practicar el canibalismo. Víctima de esta práctica fue su hermano Stepan, raptado y devorado.

La infancia de Chikatilo no fue fácil: la muerte de su hermano le marcó durante el resto de su vida: incontinencia nocturna hasta los doce años, era incapaz de defender su dignidad cuando los niños se burlaban de él y fracasó en su primer intento sexual debido a su extrema timidez.

En 1963 se casa con Fayina, y a pesar de sus problemas sexuales tienen dos hijos. Sirvió para el ejército soviético y después decidió dedicarse a sus estudios, titulándose en tres carreras: Lengua y Literatura Rusa, Ingeniería y Marxismo-Leninismo.

En 1971 se hace maestro, y comienzan a aparecer conductas sexuales perturbadas: se colaba en las habitaciones de las niñas para verlas en ropa interior y masturbarse. Sus alumnos le apodaban “el Ganso” por sus hombros encorvados y su cuello alargado. La falta de respeto hacia él llegó al punto de que le insultaban llamándole “afeminado”, le pegaban cubriéndole con una manta y le sacaban a patadas de las aulas. Su miedo fue en aumento, y empezó a llevar un cuchillo a su trabajo.

Chikatilo mató a su primera víctima en 1978. Se trataba de Yelena Zakotnova, una chica de 9 años a la que convenció para ir a una cabaña a las afueras de la ciudad. Allí la desnudó con violencia, haciéndole un arañazo que inició la relación sangre-sexo de su modus operandi. Clavó su cuchillo en el estómago de la niña repetidamente hasta que consiguió eyacular.

La cabaña donde cometía sus crímenes
Su cuerpo apareció a los pocos días en el río Grushovka, y cerca de la cabaña de Chikatilo, una enorme mancha de sangre, pero la policía rusa inculpó a otro criminal, Alexander Kravchenko.

Su matrimonio comenzó a fracasar por sus problemas sexuales, y le despidieron de su trabajo. Encontró un nuevo empleo en una fábrica que le obligaba a viajar a menudo, facilitándole escoger nuevas víctimas.

Tres años después fue el turno de Larisa Tkachenko, una prostituta de 17 años con la que fracasó en un intento de mantener relaciones sexuales. Ella se rio de él, y Chikatilo la estranguló y eyaculó sobre el cadáver. Le mordió la garganta, le cortó los pechos y se comió los pezones. 




Ese mismo año asesinó a otras tres personas. Su arma favorita era el cuchillo, ya que lo asociaba con la penetración que era incapaz de realizar. Golpeaba a sus víctimas en la cara y las apuñalaba entre 30 y 50 veces, les cortaba los senos y los pezones a cuchilladas o con los dientes, y extirpaba sus úteros. Su firma final: les sacaba los ojos, porque no podía soportar sus miradas. Se comía las partes blandas de sus víctimas para conseguir más placer. En 1981 mató al primer niño, Oleg Podzhivaev. A ellos los acuchillaba para que no se moviesen y los mutilaba a mordiscos, guardando su lengua y sus genitales como trofeo. Una vez concluida la agresión, introducía su semen con un palo en el interior de las víctimas.



Las investigaciones desvelaron que el semen encontrado pertenecía a un grupo sanguíneo AB. A partir del perfil diseñado por el Instituto Serbsky de Moscú (hombre aparentemente normal, posiblemente casado y con un trabajo fijo), detuvieron a Chikatilo en el mercado de Rostov en 1984, pero tras un análisis, su sangre resultó ser del grupo A, por lo que fue liberado.

En 1990 comete otro crimen en un bosque cercano a la estación de Donlesjoz. Unos cien efectivos policiales se encargaron del caso. De nuevo, Chikatilo volvió a actuar y esta vez fueron 600 los detectives que investigaron el crimen, formando una línea a lo largo de la línea del bosque donde varios oficiales hacían guardia permanente.

Uno de esos detectives, Igor Rybakov, vio a un hombre trajeado en el bosque con sangre en la cara. Tomó sus datos y elaboró un informe. Cinco días después encuentran un cadáver en el bosque, y el 20 de noviembre emiten una orden de arresto de Andrei Chikatilo. En una declaración escrita al Fiscal General confesaba:

“Me detuvieron el 20 de noviembre de 1990 y he permanecido bajo custodia desde entonces. Quiero exponer mis sentimientos con sinceridad. Me hallo en un estado de profunda depresión, y reconozco que tengo impulsos sexuales perturbados, por eso he cometido ciertos actos. Anteriormente busqué ayuda psiquiátrica por mis dolores de cabeza, por la pérdida de memoria, el insomnio y los trastornos sexuales. Pero los tratamientos que me aplicaron o que yo puse en práctica no dieron resultados.
Tengo esposa y dos hijos y sufro una debilidad sexual, impotencia. La gente se reía de mí porque no podía recordar nada. No me daba cuenta que me tocaba los genitales a menudo, y sólo me lo dijeron más tarde. Me siento humillado. La gente se burla de mí en el trabajo y en otras situaciones. Me he sentido degradado desde la infancia, y siempre he sufrido. En mi época escolar estaba hinchado a causa del hambre e iba vestido con harapos. Todo el mundo se metía conmigo. En la escuela estudiaba con tanta intensidad que a veces perdía la consciencia y me desmayaba. 
Soy un graduado universitario. Quería demostrar mi valía en el trabajo y me entregué a él por completo. La gente me valoraba pero se aprovechaba de mi carácter débil. Ahora que soy mayor, el aspecto sexual no tiene tanta importancia para mí, mis problemas son todos mentales
En los actos sexuales perversos experimentaba una especie de furor, una sensación de desenfreno. No podía controlar mis actos. Desde la niñez me he sentido insuficiente como hombre y como persona. Lo que hice no fue por el placer sexual, sino porque me proporcionaba cierta paz de mente y de alma durante largos periodos. Sobre todo después de contemplar todo tipo de películas sexuales. Lo que hice, lo hice después de mirar los vídeos de actos sexuales perversos, crueldades y horrores.”.

Algunas de las víctimas del Carnicero de Rostov

En 1992 comienza su juicio, bastante polémico ya que el primer día se presentó con una revista pornográfica, se desnudó y movió su pene gritando: “Fíjense, qué inutilidad. ¿Qué piensan que iba a hacer con esto?”



Los jueces le sentenciaron a pena capital y el 14 de febrero fue ejecutado con un tiro en la nuca en la prisión de Moscú.

Chikatilo despidiéndose antes de su ejecución

Se rodaron dos películas basadas en su vida y en sus crímenes. La primera fue filmada para la televisión y se tituló Ciudadano X; la segunda se llamó Evilenko


1 comentario:

  1. Dios!! que historia mas aterradora. hicieron bien sacando a este demente de la sociedad.

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