martes, 17 de abril de 2012

Troya (I)

La mítica ciudad de Troya lleva asimilada 2 nombres propios: Homero y Heinrich Schliemann.





Homero ha sido uno de los grandes poetas de todos los tiempos. En sus relatos, habló de lugares como la Atlántida, y también escribió sobre una guerra, la de Troya, contra Grecia en la Ilíada.

Esa fue la última participación de Troya en la Historia, hasta que el otro protagonista, Heinrich Schliemann la rescató del olvido.

Hasta este momento, Troya solo fue el cuento que nos legó Homero.

Un poco de Historia:

Una gran coalición de estados griegos, liderados por Agamenón, Rey de Micenas, se dirigían hacia Troya, una poderosa ciudad que custodiaba el paso de los Dardanelos, en la costa turca actual.

Tras 10 años de guerra, Troya sucumbió, siendo destruida y saqueada.

Después del fin de Micenas, los vestigios de Troya quedaron en leyenda y olvido.

Miles de años después, un humilde tendero alemán, H. Schliemann, hizo fortuna convirtiéndose en un reputado comerciante, que hablaba hasta 8 idiomas. Siempre fue un enamorado de Troya, llegando a aprenderse la Ilíada de memoria.



Su gran sueño era demostrar que el poema de Homero narraba una historia real.

Cuando reunió el dinero necesario, viajó hasta Turquía, y exploró la costa de los Dardanelos, con la Ilíada en mano, siguiendo paso a paso las instrucciones dadas por Homero sobre su ubicación.

Concluyó que esta se encontraba en la colina de Hissarlik. Fue tal su pasión, que compró al estado otomano la colina y comenzó las excavaciones.

Su historia empezó a ser relevante en el mundo de la arqueología, y fueron muchos los que se mofaron de él.

Se le tachó de loco, de chalado...hasta que un día, las caras de estupefacción bañaron el mundo de la arqueología.

Aquel tendero acababa de dar un giro a la Historia, pues aparecieron las imponentes ruinas de Troya.

Seguidamente viajó a Grecia, y dio con Micenas, Tirinto y otros lugares considerados como invención de Homero. Sus detractores seguían atizándole, insistiendo en que equivocó fechas, datos...que no era universitario... pero ninguno pudo arrebatarle este descubrimiento, además de ayudarnos a conocer Micenas, y los estudios que legó, le sirvieron a Sir Arthur Evans para descubrir Cnossos en Creta.



Fue gracias a Schliemann por lo que conocemos el embrión del origen de las civilizaciones europeas.

La obra de Homero:

La Ilíada recoge un hecho histórico, pero Homero, se ganaba la vida contando historias fantásticas, y adornó en este hecho real con historias de amor, Dioses, personajes como Ulises, Helena, Paris, Agamenón... con el fin de convertirlo en una historia popular.

Existió Troya, la guerra, los micénicos. Pero es bastante posible que Helena no fuese la causa. Casi seguro que el monopolio que tenía Troya, terminó por hartar a los estados griegos, que se rebelaron.

Como dijimos, Homero escribió que Agamenón lidero un ejército helénico de más de 100000 hombres.

10 años de guerra asolaron el lugar, sin faltar a la cita el hambre, la peste y miles y miles de muertos.

Los historiadores no creen que la guerra durara 10 años de facto, sino que se empleó mucho tiempo en ataques previos por barco, conquista de ciudades aliadas, colonias, factorías...

Finalmente, Troya sucumbió, según Homero con el famoso caballo de Troya. Micenas y los demás aliados se jactaban de su victoria, pero poco después, y aún sin explicación, desaparecieron todos los aliados, subsistiendo únicamente Atenas. En Grecia, comenzó una etapa de oscuridad y debacle. Con la caída micénica, murieron los avances y el bienestar de la época.



Continuará...

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