martes, 12 de junio de 2012

El continente perdido de Mu


 En 1868, James Churchward se encontraba traduciendo unas tablillas de un templo hindú, cuando descubrió una increíble historia que hablaba de un continente perdido, llamado Mu, la primera civilización sobre la Tierra. Cuatro años antes, un anticuario llamado Augustus Le Plongeon, utilizando un sistema de traducción de textos mayas usado por Diego de Landa, nos contaba la historia de un gran continente en el Pacífico llamado Mu donde vivía una civilización de mucha sabiduría, cuyos últimos descendientes habían enseñado toda la ciencia y sabiduría a los aztecas, mayas e incas.  Poco a poco, Churchward fue encajando las piezas, hasta llegar a publicar un libro titulado El continente perdido de Mu, que fue objeto de numerosas críticas y burlas por parte de los arqueólogos de la época. Sin embargo, su teoría está bien fundamentada y explica con bastante credibilidad la posible existencia de este continente.



El continente Mu  era un territorio fértil, poblado por 60 millones de habitantes que se distribuían en diez tribus. Se dedicaban principalmente a la agricultura, la navegación y el comercio. Mu era el centro de la civilización, cuya filosofía de vida era pacífica y benévola, sin violencia ni salvajismo. Lo describió como una gran extensión de tierra, que se extendía desde el norte de Hawaii hacia el sur, enmarcado por Fiji y la Isla de Pascua.


Según se dice, fue la civilización más antigua del mundo, desaparecida por causa de erupciones volcánicas y grandes maremotos, que destruyeron este continente y lo convirtieron en los múltiples archipiélagos del Pacífico.

Tras las grandes catástrofes, los pocos supervivientes se vieron obligados a vivir de forma salvaje y practicar el canibalismo. Al no poder adaptarse a las nuevas condiciones de vida, desaparecieron rápidamente, dejando en el olvido a este continente perdido, Sin embargo, otras civilizaciones que mantuvieron contacto con Mu, han podido transmitir parte de su lenguaje y su cultura, como los Naacal, que llegaron a Myanmar afirmando proceder de Mu. 

Los partidarios de la existencia de Mu mantienen la existencia de una gran cantidad de textos budistas que mencionan una importante migración con destino a un gran territorio del Océano Pacífico. También sugieren el origen común de algunas civilizaciones en Mu, como los egipcios, los asirios, los indos, los incas, los mayas y la civilización de la Isla de Pascua. A parte de las similitudes artísticas, arquitectónicas, culturales (adoraban al sol) y lingüísticas (usaban jeroglíficos), estas culturas tienen otro elemento común: una leyenda que habla de un continente que se hundió por un cataclismo, provocando una fuerte corriente migratoria hacia estos lugares.



Otras culturas, como los mapuches, afirman ser descendientes de una tierra tragada por las aguas, llamada Mu. Según su leyenda, una víbora llamada Cai Cai, que dominaba los mares, golpeó con su cola las aguas, que inundaron toda la región. En ayuda del pueblo vino otra serpiente, Ten Ten, que dominaba el fuego. Pero al cabo de un tiempo, esta también entró el cólera y provocó la erupción de los volcanes del lugar. 

Churchward encontró que había universalidad de ciertos símbolos y costumbres antiguas, que fueron encontradas en varias ciudades antiguas de Egipto, India, Burma (Myanmar), Japón, China, las Islas del Mar del Sur, Centroamérica y Sudamérica, y entre las tribus aborígenes de Norteamérica. Eran tan idénticos que pareciera que todas vienen de una misma fuente.


En caso de haber existido, parece que la desaparición de Mu no es del todo un misterio: la isla que ocupaba esta civilización debió chocar con la placa tectónica sudamericana, que se desliza continuamente bajo el Océano Pacífico, provocando el hundimiento de Mu bajo la corteza y la formación del altiplano boliviano. Por tanto, Mu nunca podrá ser encontrada, y tan solo quedan pequeños indicios que podrían ser parte de este lugar, como la ciudad hundida de Yonaguni.

1 comentario:

  1. ¡Fantástico!… Me refiero a seguir leyendo en internet acerca de MU… Es que de todas maneras, a pesar que después de un tiempo tildaron al Coronel James Churchward de… ¡charlatán!… seguimos adelante y han aparecido más elementos… debemos decir SÓLO SÉ QUE NADA SÉ… pero… ALGO SABEMOS. Esta es una invitación a seguir investigando, mientras algunos sentimos esa verdad en el corazón… Ahí están Los Nacaals, La India, Egipto, la "Ilusión" Maya… en fin, esa historia borrada, desconocida de nuestra humanidad… bajo nuestros pies y aguas… Felicito ese espíritu de investigación, un brindis por esos viejos tiempo… Should Old Acquaintance be forgot,
    and never thought upon;
    The flames of Love extinguished,
    and fully past and gone:
    Is thy sweet Heart now grown so cold,
    that loving Breast of thine;
    That thou canst never once reflect
    on Old long syne.
    ¿Deberían olvidarse las viejas amistades
    y nunca recordarse?
    ¿Deberían olvidarse las viejas amistades
    y los viejos tiempos?
    ¡¡¡Salud!!! Namasté amigos...

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