domingo, 20 de julio de 2014

Las voces del tanatorio de Ceuta

La madrugada del fin de semana del 9 al 10 de Noviembre de 2002 será recordada durante mucho tiempo por miembros de las fuerzas del orden público y empleadas de la limpieza del Tanatorio de Ceuta al escucharse en el interior de tan lúgubre edificio una serie de ruidos que sembraron el miedo entre los referidos testigos.



Entre las 3´00 h. y las 5´30 h. de la madrugada dos limpiadoras escucharon claramente lloros, quejas, sollozos y golpes en el interior del Tanatorio que se hallaba en esos momentos, aparentemente, vacío.


Ante la insistencia de estos ruidos las asustadas limpiadoras avisaron a la Policía Local de Ceuta que presta de dispuso a encontrar a los responsables de dicho alboroto o “broma de mal gusto”.


Encarna González y Gema Sánchez, conserjes del Tanatorio de Ceuta, oyeron de repente, unos llantos, parecía un quejido, que parecía provenir del más allá, el problema era que esa noche no había ningún difunto en ese Velatorio. 

La primera reacción de nuestras protagonistas, fue salir rápidamente a la calle creyendo que algo había pasado a alguna mujer. No había nadie. Hicieron un registro exterior y volvieron al recinto. Los lamentos venían del interior, de la zona de las escaleras que hay junto a su cuartillo, todo próximo a la puerta principal de la moderna construcción de apenas cinco años, dato que nos confirmó el encargado del Cementerio de Santa Catalina, Antonio Troyano Martínez. En sus más de dos años de servicio allí nunca les había sucedido nada igual.

Los ruidos de repente cesaron, pero la tranquilidad no les iba a durar mucho; Unas horas más tarde los ruidos y lamentos volvieron a ser audibles, y las vigilantes decidieron llamar a la policía.

Llegaron 8 policías, que pudieron comprobar la historia que contaban Encarna y Gema, y 2 de ellos, tan aterrados, se negaron a entrar en las dependencias del tanatorio. Nada más entrar pudieron escuchar los ruidos.


Después de estar los 8 quietos en la sala principal intentando determinar la procedencia del sonido sin resultado positivo, algunos agentes subieron a la parte superior de donde daba la sensación de venir. 

Sin embargo mientras los testigos de la planta inferior seguían oyendo ruidos lastimeros y raps, los agentes en el piso de arriba dejaron de escucharlos para luego oírlos provenir de abajo, ¿qué tipo de sonido era capaz de tal efecto?

Viendo que no avanzaban ni descubrían lo que estaba sucediendo en el tanatorio se marcharon a la comisaría a rellenar el parte oficial de la salida. . Las funcionarias quedaron en compañía del vigilante de la DUCAR que no quería ni dejarlas solas ni quedarse solo él. Como el lamento y los golpes no cesaron llamaron de nuevo a los policías. Estos volvieron a personarse por segunda vez en la calle San Amaro S/N, pero a su llegada los ruidos cesaron, y aquellos hechos fueron reflejados en un alta policial, quizá siendo uno de los grandes expedientes X de los últimos años en España.



El edificio es de construcción moderna, de apenas una década y no se encuentra explicación a esos hechos.

Durante un tiempo no se volvieron a escuchar más voces, pero un día mientras las conserjes leían se volvieron a escuchar voces; aquellas aterradas conserjes empezaron a recorrer todas las dependencias del tanatorio de Ceuta. No encontraron nada.

El equipo de cuarto milenio acudió a ese lugar, y aunque no descubrió nada extraño, si consiguieron los testimonios de otras personas que habían acudido al tanatorio, como familiares de los fallecidos que decían que estando solos en una sala del tanatorio, notaban como alguien les agarraban del pelo, u oían a alguien llamándolos por su nombre....

1 comentario:

  1. Se trató de una broma, con una grabadora que se colocó debajo de la entrada, en un hueco que da a la playa de enfrente. No fui yo aunque sé quienes fueron, y hay que decir que las voces eran más bien "rudimentarias". Las búsquedas no se hicieron bien, simplemente.

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